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| 1. ORIGEN |
Las primeras construcciones realizadas por
los pobladores del Pas, fueron las erigidas por los vasallos del
Monasterio de San Salvador de Oña tras la donación
de Sancho García en 1.011. Estas construcciones, realizadas
por entonces en lugares altos, en las breñas, eran endebles,
no duraderas y se utilizaban como refugio de pastores. Se trataba
de chozas poco más altas que un hombre, hechas con piedra
y ramajes, en el centro de la misma, posiblemente harían
el fuego y adosados a los muros unos asientos, que durante la noche
les serviría para acostarse. El ganado permanecía
junto a la choza resguardado en los seles, especies de cerrados
naturales hechos a partir de ramajes.
Con el tiempo estas chozas evolucionaron hacia una nueva construcción
antecedente de la cabaña pasiega y en la segunda mitad del
siglo XVII se generalizó el uso de la piedra como material
de construcción. Constaba de una planta baja para el ganado
y una superior con un poco de tablado o tarima para el pajar y para
las personas, pues era ahí donde dormían. Estas cabañas
carecen de escalera exterior a la segunda planta, se accedía
por medio de una escalera de mano. Actualmente a este tipo de cabaña
se la conoce con el nombre de cabaño y sólo se utiliza
para guardar el ganado y la hierba.
El siguiente paso en la evolución de la cabaña pasiega
se produce cuando los habitantes de los Montes del Pas dejan de
estar bajo el dominio del monasterio de Oña, y se hacen dueños
del ganado que antes cuidaban para sus señores. Deciden estabular
el ganado que antes permanecía libre por las praderas, y
para ello construyen cabañas, primero en las branizas y,
más tarde, en los valles. Surgen de esta manera las cabañas
que conocemos hoy en día.
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