| De acorde con
el artículo 3º del Decreto Ley de 1927, y al mismo
tiempo que se inauguraba el primer tramo de la línea hasta
Cidad Dosante, se llevaron a cabo distintos estudios para hallar
el mejor trayecto de unión con Santander. Teniendo en cuenta
las condiciones orográficas del terreno, eran muchas las
alternativas posibles de conexión a través de los
valles de los ríos Trueba, Nela, Engaña, Pas, Pisueña
y Miera, incluso estaba la opción de desviar la trayectoria
a Reinosa. Finalmente, el 20 de noviembre de 1935 los expertos
se decidieron por la opción de los Ríos Engaña,
Pas y Pisueña, ya que tenía menor longitud, sus
curvas eran cortas, las pendientes asumibles y gozaba de un coste
aceptable. Además ofrecía un servicio a una zona
muy desfavorecida y aprovechaba 30 Km. de vías en uso.
Esta línea tenía nueve estaciones: Valdeporres,
La Engaña, Yera, Vega de Pas, Selaya, Villacarriedo, Vega
de Carriedo, Sarón y la nueva estación de Boo. El
inestable contexto político y la II Guerra Mundial provocarán
la incautación por el Estado de las compañías
ferroviarias de recorridos de vía ancha, según dictaba
la polémica Ley de Rescate del Estado o Ley de Bases de
Ordenación Ferroviaria y de Transportes por Carretera,
del 24 de enero de 1941. Las obras comenzaron en febrero de 1941
a manos de ingeniero D. Joaquín Bellido Alonso, quien se
basaba en estudios anteriores a la Guerra Civil de los ingenieros
Rodríguez Arango y Escudero Arévalo. Avanzaban con
acusada lentitud y no sin cortes en su ejecución. Tras
17 años y medio se terminaba el túnel de La Engaña,
cuya ejecución estaba prevista realizarse en poco más
de 4 años. Toda esta aventura acababa a tan sólo
63 Km. de Boo, los trabajos se volverían a paralizar tras
un informe desfavorable del Banco Mundial en mayo de 1959, así
como por las restricciones de inversión pública.
El Proyecto había dejado de ser viable.
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