2. LA ANTIGÜEDAD: CÁNTABROS Y ROMANOS.
Soldado Romano
Soldado Romano

Nuevas intervenciones de campo han demostrado que la ausencia de ocupaciones humanas antiguas en la zona norte de la Cordillera Cantábrica, no era debida a la inhospitalidad del terreno, sino a una falta de estudio de este área, donde han aparecido recientemente castros como el de la Espina del Gallego y el Campamento de Cildá, ambos en la divisoria de los valles de Toranzo e Iguña, o como el castro de La Garma, en Omoño, Castril Negro, en Peñacabarga, etc.

Los cántabros junto con los astures, fueron los últimos pueblos peninsulares en ser sometidos por Roma, será en las Guerras Cántabras entre los años 29 y 19 a. C., de las que tenemos evidencias arqueológicas bien cerca de la zona que nos ocupa, en los restos del castro de la Espina del Gallego, importante zona de acceso al a provincia, con los campamentos de Cildá, el Cantón o La Collada, en Tarriba (San Felices de Buelna).

Tras la Pax Romana, en el 19 a. C., los romanos intentaron colonizar la zona estableciendo importantes núcleos como Julióbriga, en Retortillo (Reinosa), o Flavióbriga, en Castro Urdiales. Hicieron que los cántabros abandonasen sus castros y se estableciesen en los valles, y explotaron sus minas transportando el mineral por los numerosas calzadas y puertos marítimos que fundaron para ello. A pesar de todos los intentos, la zona norte sería la menos romanizada de la Península, encontrándonos con restos de cultura indígena hasta bien entrado el Imperio. Lo único que cabe destacar de tal influencia, es la pérdida de su lengua sustituida paulatinamente por el latín. Por ello, con la caída del Imperio en el siglo V, y la anarquía favorecida por la entrada de los pueblos germanos, los cantabros recuperarían su independencia y antiguas tradiciones. Ni siquiera el cristianismo arraigaría, hasta que en el siglo VIII, la presión de la cultura musulmana y la acogida de gentes del sur más cristianizadas, lo hicieron viable.

Existe una leyenda, heredera de la tradición oral, en la que se cuenta cómo en la divisoria de los Montes de Pas con Valdeporres, Caesar Augusto sobrevivió milagrosamente a la caída de un rayo que acabó con la vida de su auriga. Algunos autores como el catedrático Arnaldo Leal, afirma que tal “…tradición de San Pedro del Romeral debe fundarse en algún hecho verdadero, pues en una casa antigua del citado municipio se ha encontrado una moneda a efigie de Cesaraugusto”. La tradición puede ser cierta o no, pero no es recomendable basar su certeza en el hallazgo de una moneda imperial, puede encontrarse fuera de su original contexto o ser simple casualidad, un factor muy apremiante en el estudio histórico.

Otra historia legendaria de este tipo es la que cuenta el vicario de La Vega, Sr. Fernández Alonso, al Geógrafo don Tomás López a finales del siglo XVIII, parece ser que a partir de la Chronica de los Príncipes de Asturias y Cantabria, escrita en 1681 por el Padre Sota. En ella se alude a una batalla de las Guerras Cántabras, con 320 hombres en cada bando, y en la cual los cántabros obtendrían una importante victoria frente a los invasores, pactando una paz, en latín Pax, que algunos estudiosos han intentado relacionarlo con el actual término de los Montes de Pas.


   
    Aviso legal. © Todos los derechos reservados. Ayto. Vega de Pas - Fundacion Eusebio Gomez Justina Berdia