|
El río es un buen hábitat para parte de la riqueza
faunística de la zona. Entre las especies más importantes
destacan la trucha, el reo, la anguila, el pescardo, el pinto
y el salmón. A la altura de Vega de Pas es imposible encontrarse
ya con salmones, aunque hay quien dice haber visto ejemplares
en los pozos de Riolangos, lo cierto es que se ha sellado el río
a la altura de Puente Viesgo para que los salmones no asciendan
a zonas de menos caudal y puedan perecer. Por esta razón,
desde hace una quincena de años tampoco encontramos pintos,
la cría del salmón, llamada así por los dibujos
de su piel. El reo, es más propio del curso bajo, y difíciles
de encontrar incluso en el curso medio. A pesar de que en los
últimos años han descendido notablemente las capturas,
aún podemos encontrar buenos ejemplares de trucha en la
zona de La Vega, un plato de los más exquisitos de la zona.
En cuanto a la macrofauna, el valle no ofrece apenas variedades
que se hayan adaptado a las fuertes trasformaciones de un hábitat
deforestado, quizá algún corzo, ciervo (en la zona
de Los Tornos), rebeco (reintroducidos en septiembre de 2002),
lobo o jabalí. Se pueden encontrar alimañas como
el zorro; mustélidos como la comadreja, la garduña,
la marta, el visón europeo, o la nutria; lepóridos
como la liebre o el conejo silvestre; toda clase de roedores como
el lirón o la ardilla…; diferentes clases de murciélagos
protegidas; y varias especies de rapaces que hacen su hogar de
las zonas más altas e inaccesibles: buitre leonado, halcón
peregrino, águila real, aguilucho, aguililla, alimoche,
milano negro, búho real (en zonas más bajas). Las
aves son la especie más abundante en la zona de estudio:
picapinos, perdices, cuervos, chovas, sordas, gorriones,…
y todo un sin fin de individuos imposible de enumerar.
|