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| 1. LA HIDROLOGÍA:
EL RÍO PAS |

Castro Valnera |
La Cordillera Cantábrica
crea una línea divisoria en la trayectoria de las aguas que
desembocan en el Mar Cantábrico y en el Mediterráneo.
Entre las primeras encontramos aquellas que forman el Pas, encargadas
de regar el territorio que nos ocupa. Desde su nacimiento hasta
la localidad de Entrambasmestas el río discurre de Este a
Oeste, recogiendo a su paso varios afluentes; el Pandillo,
el Yera, el Viaña, el Barcelada,
el Troja, el Aldano y el Rocabado (o
Ríocabado), todos ellos de curso bastante lineal
y torrencialmente rápidos. En dicho lugar su curso cambia
hacia el Norte y confluye con el Magdalena o Luena, que baja del
Escudo, para luego atravesar el valle de Toranzo y, tras su confluencia
con el Pisueña en Vargas, los valles de Piélagos y
Villaescusa, completando, a su llegada al Abra del Pas, sus 62’6
kilómetros de trayecto. |
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- ¿Quién es el que manda más en La Vega?
- ¡Quién ha de ser; el río, que hace lo que
quiere y va por donde le da la gana!
Las continuas y violentas avenidas del Pas y de sus afluentes,
han hecho que algunos se refieran a él como “río
traidor”, aunque ahora se encuentra canalizado en sus tramos
más peligrosos. No obstante, esta solución ha provocado
que las aguas se desplacen a mayor velocidad alcanzando el Mar
en cuestión de horas, llegando a secarse en ese tiempo
casi por completo. Todo ello ha trascendido en varios aspectos,
entre los que podemos destacar, que cada vez hay menos agua que
recolectar hacia Santander –el río posee varias tomas
con este destino-; y que la vida piscícola se ha degradado
drásticamente, teniendo que ser repoblada frecuentemente
con salmones y truchas, especies que anteriormente abundaban en
sus aguas y cuya población es ahora notablemente inestable.
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