Salida: El Campiazo,
barrio cercano a la estación de Yera, situado en un cruce
de carreteras que llevan al puerto de las Estacas de Trueba.
Llegada: Túnel de la Engaña.
Dificultad: Escasa.
Duración: Apenas 1 hora, son 3 kilómetros
sin dificultad.
Época recomendable: Cualquiera del año.
Descripción de
la ruta: Partimos de El Campiazo y tomamos una carretera
hacia la estación abandonada de Yera, primero será
cuesta abajo para ascender posteriormente, encontraremos pronto
cabañas pasiegas y los primeros edificios abandonados que
un día fueron utilizados por los trabajadores que participaron
en la construcción del ferrocarril Santander-Mediterráneo
que nunca llegó a funcionar. Al llegar lo primero que veremos
es el andén con el muelle de carga y el edificio que se
proyectó para ser estación en un estado de semi-ruina,
aunque todavía se puede apreciar su división interna,
y hasta no hace años aún se podía subir por
la escalera a los pisos superiores aunque hoy no es recomendable
por su estado de abandono.
Desde el mirador de la estación tendremos un bonito paisaje
del fondo del valle. Continuaremos el paseo hacia la boca del
túnel siguiendo la dirección de lo que en su día
fue el trazado de las vías hacia el Oeste, disfrutando
del paisaje y del monte. Antes de llegar al túnel más
largo de España con casi 7 kilómetros de longitud,
debemos cruzar primero otros cuatro lo suficientemente pequeños
para no precisar iluminación al atravesarlos. Posteriormente,
tras bordear el barranco de Aján por su margen derecha
alcanzaremos nuestro destino. Aunque terminado, el túnel
de La Engaña jamás estuvo en uso.
Hace algunos años, los amantes de la bicicleta o del coche
todoterreno organizaban rutas que atravesaban el túnel
hasta llegar al otro lado. En la actualidad realizar esta ruta
nos parece poco recomendable, ya que en su interior y dado el
carácter de abandono del túnel tiene alguna parte
que se ha derrumbado. Como alternativa proponemos cruzar la divisoria
por el monte, para ello hay que tomar un camino a la derecha de
las ruinas que allí se encuentran. La pendiente es algo
dura, pero las impresionantes vistas enseguida hacen que la ascensión
merezca la pena.